Maldito clavo el que esperamos que saque al otro
Con colaboracion de Rosita

Un clavo saca a otro clavo…”
No soy de esas que odian a las personas, pero el autor de ese refrán merece morir, sino murió aún. Nadie pensó que estaría jugando con la salud mental y emocional de miles de mujeres, que después de una relación fallida y dolorosa, acuden a esta frase considerada “milagrosa” ante su corazón partido y su autoestima devastada. ¿Quien puede jurar que nunca intento sacar un clavo con otro? Nadie. Todas lo intentamos alguna vez, porque aunque nos duela escucharlo, en esos momentos el santo clavo se convierte en una salvación de fácil acceso. Lo planeamos con entusiasmo, dedicación y esmero, dejamos todos nuestros ideales a un costado, para enamorarnos con facilidad y entregarnos al primer hombre que nos demuestra un poco de interés. Convirtiendo a nuestra autoestima en algo casi inexistente y logrando así entregarnos más fácil a hombres que cada vez responden menos a nuestras humildes expectativas. Así escrito, no suena del todo bien, pero por dentro sabemos que es la realidad. No nos importa su nombre, su nacionalidad, estado civil, solo nos involucramos diciendo, haciéndoles creer y haciéndonos creer a nosotras mismas que es la mejor manera de seguir, en cierto modo, con nuestras desesperadas vidas.
Como ya saben, esto termina mal. Principalmente porque al final no funciona y sentimos que perdimos tiempo (¡En el que podríamos habernos abalanzado sobre algún otro extraño!). Segundo, puede funcionar y al final nos enamoramos del sujeto, pero al ser mujeres siempre vamos a estar indecisas porque no sabemos lo que queremos… (O si, queremos a los que nos hace sufrir, los que más lejos nuestro están)… Y volvemos al principio, pero con un clavo nuevo, en total dos para sacar… O nos terminamos de convencer que el anterior simplemente era el correspondido, sabiendo que este ya formo una familia, tiene 14 hijos y dentro de dos meses se casa.
Es duro, pero es así, siempre se nos cruza la idea, algunas solo la piensan y la mayoría la forja. No nos dejemos engañar por gente que pecando de buena, viendo nuestra desesperación y dolor nos tiran la oración al borde del consejo y la resignación.
Por ahí, a alguna mujer le sirvió.
Espero que me cuente su historia…

6 comentarios:

juegos.incompletos dijo...

JAJAJAJAJAJAJAJAJAJ
sin palabras, demasiado cierto
vas a ver qe el clavo que yo te voy a conseguir...;) jajja re pesada estaba con eso, voy de a poco, consegui una foto, vamos a ver que más puedo conseguir. Te quiero prima

Clau dijo...

Es verdad. Me llego mucho.

Besito :)

eli dijo...

gorda que verdad es la que escribiste!! y mas de una se va a sentir identificada!
buenooo besos!!

no sirvo para esto lo hago por que me lo pediste!!

te quieroo mucho!

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Menores Idiotas dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Menores Idiotas dijo...

Dimos un tiempo prudencial para que contestes

Una lastima

Un abrazo